No permita que la mala calidad del aire perjudique su planta de tratamiento de aguas residuales. Las soluciones de Healthy Filters para el control de gases, olores y corrosión evitan que el aire contaminado dañe a las comunidades y al personal cercanos, y previenen que la corrosión destruya sus equipos.
Con el crecimiento de la población mundial y el empeoramiento del calentamiento global, el suministro de agua potable escasea. ¿Y las plantas de tratamiento de aguas residuales? Son infraestructura crítica en todas partes.
Prefiltro, filtro de carbón activado, filtro de ultrafiltración/ósmosis inversa
Casi todas las plantas de tratamiento de aguas residuales sufren de olores desagradables. Además, ahora se construyen plantas más cerca de las zonas residenciales: las ciudades crecen y es necesario proteger los espacios verdes. Estos olores no solo son una molestia, sino que también ponen en riesgo la salud del personal y dañan los equipos.
Las plantas más antiguas se ubicaban en lugares remotos, pero las modernas suelen estar cerradas (incluso bajo tierra) para atrapar los olores. Sin embargo, el confinamiento genera nuevos problemas, como la acumulación de metano. El metano es inodoro pero explosivo, por lo que es necesario ventilar los espacios cerrados. ¿El problema? Esa ventilación libera los gases malolientes directamente al aire. Se necesita un sistema de control de olores para esos gases de escape.
El hedor proviene de una mezcla de gases: sulfuro de hidrógeno (ese olor a huevo podrido), mercaptanos, además de otros gases de azufre/nitrógeno y amoníaco.