Los residuos orgánicos —estiércol, restos de comida, recortes de césped, residuos de cultivos— no son solo basura. Son un tesoro para la producción de biogás (energía renovable), compost o fertilizante. ¿Pero cuál es el problema? La biodegradación (ya sea anaeróbica para el biogás o aeróbica para el compost) genera gases malolientes y nocivos. Los resistentes filtros moleculares de Healthy Filters reducen esos olores y eliminan los gases tóxicos, manteniendo sus operaciones en óptimas condiciones.
Prefiltro, filtro de carbón activado, filtro de ultrafiltración/ósmosis inversa
El biogás es muy importante para reemplazar los combustibles fósiles, pero el metano que produce está cargado de sustancias problemáticas: sulfuro de hidrógeno (H₂S), amoníaco, siloxanos y más.
¿El principal culpable? El H₂S. Si llega al motor de gas que quema metano, el gas ácido, sumado al calor intenso, corroe el interior del motor. Esto se traduce en paradas inesperadas, costes de reparación altísimos y pérdidas económicas, lo cual es una mala noticia para las granjas o plantas de procesamiento (la mayoría de los digestores se ubican cerca de fuentes de residuos como las granjas).
La filtración molecular en línea es la solución ideal: elimina el H₂S antes de que llegue al motor, manteniendo la maquinaria en funcionamiento y una producción constante.