¿Algún empleado se siente aturdido a las 2 de la tarde? ¿O un resfriado que se propaga entre los cubículos? Puede que no se deba a los plazos de entrega ni a los virus estacionales; la mala calidad del aire en la oficina podría ser la causa. Tu equipo necesita un espacio seguro y cómodo para trabajar y respirar sin sentirse mal.
La suciedad en suspensión en el aire afecta la comodidad a corto plazo (congestión nasal, dolores de cabeza) y la salud a largo plazo. ¿La solución? Filtros/purificadores de aire eficientes y de alta calidad. Mantienen a su equipo más sano, el sistema de climatización funciona correctamente y reducen los costos de mantenimiento y limpieza: ¡todos ganan!
Purificadores de aire Healthy Filters: Buenos para la salud, buenos para el ahorro.
Los filtros/purificadores de alta eficiencia de Healthy Filters no solo funcionan, sino que eliminan eficazmente partículas pequeñas y olores desagradables (café viejo, vapores de fotocopiadora). Además, son de los más eficientes energéticamente del mercado, por lo que puedes hacer que tu oficina sea más ecológica: reduce el consumo eléctrico del sistema de ventilación, disminuye tu huella de carbono y ahorra en la factura de la luz. Sin sacrificar nada.
Los problemas de ventilación que sufren las oficinas modernas
Las oficinas modernas tienen problemas de calidad del aire extraños; esto es a lo que se enfrentan los equipos:
Ventanas que no se pueden abrir: Atrapan el aire viciado (no hay brisa fresca que disipe la sensación de bochorno en las reuniones matutinas).
Rejillas de ventilación obsoletas: recirculan el aire sucio entre los escritorios, sin limpieza, solo moviendo la suciedad de un lado a otro.
Contaminación externa que se cuela: El humo, el polvo y el polen se adhieren a los ventiladores y conductos, obstruyendo el sistema con el tiempo.
Prefiltro, filtro de carbón activado, filtro de ultrafiltración/ósmosis inversa
¿Lo peor? El aire interior de las oficinas suele ser peor que el del exterior, especialmente en ciudades concurridas.
Buen aire = Más trabajo realizado (¡De verdad!)
Los estudios lo demuestran: una mejor calidad del aire interior se traduce en mayor productividad. Los empleados están más alerta (no se distraen), sus cerebros funcionan más rápido (tareas más rápidas, menos errores) y gozan de mejor salud: menos bajas por enfermedad. Nadie sale ganando cuando la mitad del equipo está de baja.
Cómo mejorar la calidad del aire en la oficina (y aumentar la productividad)