Los laboratorios deben ser seguros, y las soluciones de bioseguridad de Healthy Filters garantizan que así sea. Nuestra gama completa de sistemas cumple con las normas críticas de seguridad y fiabilidad, reduciendo los riesgos para su equipo e instalaciones.
Pensemos en los laboratorios farmacéuticos o biofarmacéuticos con altos niveles de bioseguridad: manejan materiales tóxicos a diario. Si los investigadores se exponen a ellos o si se filtran microbios al medio ambiente, la situación se vuelve crítica. Proteger a las personas y contener los riesgos es fundamental.
Donde las soluciones de bioseguridad no son negociables
Los equipos de contención son fundamentales para el éxito en estas áreas clave:
Ciencias de la vida: Proteger los productos, sí, pero también mantener a los investigadores y al exterior a salvo de patógenos o sustancias químicas potentes.
Investigación y defensa: Los científicos manipulan materiales biológicos, químicos o radiactivos peligrosos. La contención evita brotes importantes.
️ Atención médica: Las salas de aislamiento para enfermedades infecciosas o medicina radionuclear necesitan un control estricto para detener la propagación.
Prefiltro, filtro de carbón activado, filtro de ultrafiltración/ósmosis inversa
Los laboratorios de ciencias biológicas, farmacéuticas y biofarmacéuticas tienen necesidades de calidad del aire únicas, pero comparten un objetivo común: mantener seguros a los trabajadores, los equipos y los productos.
Los laboratorios de bioseguridad (BSL) estudian agentes infecciosos, bacterias, virus y toxinas. Incluso la fuga de unas pocas partículas sin filtrar representa un gran riesgo. Su sistema de filtración debe retener todos los patógenos dañinos presentes en el aire.
Existen cuatro niveles de bioseguridad (del 1 al 4); los niveles más altos implican normas más estrictas. Los laboratorios BSL-4 manejan sustancias que causan enfermedades graves, mortales e incurables, sin margen de error.