Para hospitales y clínicas, un buen aire interior no es un lujo, sino un elemento esencial para la recuperación. De ello dependen vidas. Estos lugares existen para ayudar a las personas a mejorar, por lo que deben mantenerse impecablemente limpios, especialmente para pacientes en estado crítico (UCI, salas de recuperación postoperatoria).
¿Por qué los hospitales necesitan sistemas de filtración de aire? (Sin excepciones)
Los estudios demuestran que muchos hospitales tienen mala calidad del aire, pero un aire más limpio acelera la recuperación de los pacientes y reduce el estrés. Los directivos de los hospitales no pueden prescindir de un plan de filtración de aire.
No se trata solo de hospitales: residencias de ancianos, consultorios dentales y clínicas de fertilidad también necesitan estar impecables. Además, deben proteger los equipos críticos de la suciedad, ahorrar energía y contar con filtros flexibles para los quirófanos.
¿La única manera de lograr estos objetivos? Un sistema de filtración capaz de retener incluso las partículas contaminantes más pequeñas. Ahí es donde entra Healthy Filters: tenemos soluciones para estos grandes desafíos.
Prefiltro, filtro de carbón activado, filtro de ultrafiltración/ósmosis inversa
Muchos hospitales cuentan con unidades especializadas (enfermedades infecciosas, oncología, hematología) para pacientes sensibles. Algunos necesitan protección contra los gérmenes; otros, evitar que se propaguen al personal. En cualquier caso, el aire debe ser extremadamente limpio, sin atajos.
¿Qué está provocando que el aire de los hospitales sea malo?
Conoce a los culpables para solucionar el problema:
Pacientes (involuntariamente): La tos propaga gérmenes; las heridas abiertas acumulan bacterias en las cuñas/sábanas; al moverlas, los gérmenes se dispersan en el aire.
Edificios antiguos: Los conductos de ventilación con décadas de antigüedad no filtran bien el aire, permitiendo la entrada de ácaros del polvo y bacterias. La humedad en los conductos favorece el crecimiento de moho y esporas, pudiendo incluso provocar salmonela o infecciones nosocomiales.
Mala calidad del aire exterior: La mayor parte del aire que se respira en los hospitales proviene del exterior; los gases de escape de los automóviles y la contaminación de las fábricas son aspirados a través del sistema de climatización.